sábado, 30 de enero de 2016
HISTORIAS DE TERROR III
EL BUS DE LAS 8
Esa noche no había dormido poco porque mi madre había salido y me costó conciliar el sueño. Me levanté; llegaba tarde a clase, por lo que salí corriendo.
Era una mañana con mucha niebla. Miré mi móvil para saber cuánto le quedaba al autobús por llegar, pero la aplicación había desaparecido. Me extrañó mucho, pero me quedé esperando y el autobús llegó. Le pregunté la hora al conductor: todavía me daba tiempo a llegar. Subí y el conductor me dijo que no hacía falta que picara, porque el viaje iba a ser muy largo. Miré para ver si había algún sitio libre. ¡No había nadie! Qué raro, pensé. Me senté atrás porque el conductor no me inspiraba mucha confianza. Me puse a mirar por la ventanilla, pero no se veía nada porque había mucha niebla y poca luz.
El bus se fue llenando de humo, como si hubiera entrado la niebla, y a mí cada vez me iba entrando más y más sueño; hasta que caí dormido. Cuando me desperté, no sabía dónde estaba. Fui a hablar con el conductor, pero... ¡No había nadie! Pensé que lo mejor era ver dónde estaba. Salí y no había nada, solo tierra, tierra y más tierra: eso era un desierto. A lo lejos vi una casa. Me acerqué, llamé a la puerta, pero nadie respondía. Entré. La casa estaba prácticamente vacía y había una escalera para subir al piso superior. Subí. La escalera estaba muy vieja y crujía. En el primer descansillo vi un osito de peluche ensangrentado. Decidí no pararme y seguir adelante. A medida que subía, mi miedo también aumentaba. Cuando llegué arriba, abrí una habitación y vi una sombra balanceándose. No me atreví a entrar. Oí una voz que venía de otra habitación:
-¿Qué haces aquí?
Entré y vi que había una niña con un vestido blanco y un peluche en la mano. Quise salir corriendo. La puerta se había cerrado y no podía abrirla. Lo conseguí y salí de allí, pero la niña me seguía. Tenía los ojos en blanco y cada vez se acercaba más.
Bajé corriendo las escaleras y entré en la cocina. Allí, en el suelo, estaba el conductor muerto. La puerta estaba cerrada. No tenía salida, solo podía saltar por la ventana, y eso fue lo que hice, aunque tuve que romper el cristal. Me hice algunas heridas.
Sorprendentemente, se había hecho de noche. A lo lejos vi una luz; lo único que podía hacer era acercarme. Era una casa y llamé a la puerta. Una mujer me abrió y me preguntó que qué me pasaba. Vio mis heridas y me dejó pasar. Me curó y me dijo que podía quedarme, que había una habitación en el sótano. Bajé y entré en ella. La puerta se cerró de golpe. ¡Me había quedado encerrado!
Por una pequeña ventana entraba el reflejo de la luna que iluminaba un reloj parado que marcaba las ocho. Cuando mi vista se acostumbró, miré a mi alrededor y encontré los cadáveres de las personas que siempre cogían el autobús. Me quedé paralizado, mi vista se nubló.
Cuando volví en sí, estaba en una camilla, atado de pies y manos. Todo había sido culpa de mi imaginación.
Adrián Poveda, E. 2.1
viernes, 15 de enero de 2016
HISTORIAS DE TERROR II
Todo ocurrió el jueves 2 de julio, era un día especial
ya que me graduaba con mis amigos en la Universidad. Decidimos entre todos
hacer una fiesta de despedida en mi casa ese mismo día, aprovechando que mis
padres no estarían allí.
Al acabar la graduación nos fuimos a mi casa donde ya estaba
todo preparado para que fuese la mejor noche de nuestras vidas. Una vez allí no
paramos de bailar y beber, como si nos fuera la vida en ello.
De repente, la música cesó misteriosamente. No le dimos
importancia, le di al play y seguimos
bailando. Un rato después se escuchó un fortísimo golpe que nos paralizó a
todos menos a Jack, que siguió bailando como loco. Segundos después se apagaron
las luces de discoteca dejando paso a otras rojas e intermitentes.
-¿Qué está pasando?- dijo Sawyer desconcertado.
Y en la pantalla de la televisión apareció una frase en
letras mayúsculas, que comencé a leer en voz alta: SOLO UNO PUEDE SALIR
CON VIDA
Acto seguido, Juliet gritó – ¿¡Qué quiere decir esto!?
-¿Será una de vuestras bromas sin gracia, no chicos?-dijo
Roby vacilando.
Todos negamos con la cabeza.
En la pantalla del televisor volvió a aparecer otra frase,
que esta vez leyó Jack: HABRÁ UNA SERIE DE
PRUEBAS
Kate empezó a correr hacia la puerta principal para intentar
huir, pero al girar el pomo una bala le atravesó la cabeza y se desplomó sangrando en el suelo. Antes de que nos diera tiempo a reaccionar a lo que había
sucedido, apareció una nueva frase: SEGUID HACIENDO TONTERÍAS Y ACABARÉIS COMO LA POBRE
DE KATE
Sawyer corrió hacia el cadáver de Kate.
-¿¡Quién eres y qué coño quieres de nosotros!?- gritó
furioso entre lágrimas.
Desmond, siguiéndole el rollo, dijo con voz ronca.
- Cacho cabronazo, como te pille te vas a ent…-
Antes de que pudiera acabar su amenaza, una nueva frase
apareció en la pantalla: OS DIVIDIRÉIS EN TRES
GRUPOS DE DOS PERSONAS
-¿Por qué crees que te vamos a hacer caso?- dijo Jack
decidido.
Un cuchillo salió disparado de la cocina y rozó su oreja.
Al instante siete palabras nuevas aparecieron en la
pantalla: POR LA VIDA DE UNO DE
VOSOTROS
Durante un instante todos nos quedamos sin saber cómo
reaccionar ante aquella situación. Hasta que apareció una nueva frase que leí
con voz temblorosa:
1er GRUPO: SAWYER,
CLAIRE
HABITACIÓN DE CLAIRE
Me asusté mucho al leer que iba en el grupo con mi mejor
amigo, ¿qué quería decir eso? ¿Acaso le vería morir? Seguí leyendo al aparecer el siguiente grupo:
2º GRUPO: JACK, ROBY
HABITACIÓN PRINCIPAL
Y por último leí el tercer grupo:
3er GRUPO: DESMOND,
JULIET
HABITACIÓN DE DESMOND
-¿Por qué le habrá tocado a mi hermanito con esa arpía?-
pensé para mis adentros.
Cuando acabé de leer, todos nos fuimos a nuestros destinos
sin mediar palabra.
Sawyer y yo nos abrazamos al llegar a la puerta de mi
habitación. Supongo que fue porque nos esperábamos lo peor.
Al entrar vimos en la pantalla de mi ordenador un mensaje
que leyó Sawyer con voz muy firme: 2ª PRUBA: SIEMPRRE
JUNTOS.
Sawyer y yo nos miramos a la par y le dije lo que ninguno de
los dos nos atrevíamos a decir:
- Si esta es la segunda cual será la prim...- el ruido de un
fuerte disparo me cortó en medio de la frase. Los dos miramos asombrados hacia
la puerta de la habitación.
-¿¡Qué cojones ha sido ese disparo!?- pregunté ahogada en
llantos.
Y, de repente, otro disparo suena dejándonos perplejos.
-¡Quiero ver a mi maldito hermano!. Al ver que no hubo
respuesta me impacienté:
- ¡Lo quiero ver
ahora, joder, AHORA!
Sawyer me cogió con firmeza cuando vio que iba a girar el pomo
de la puerta.
-Tranquila, Claire, solo están intentando jugar con
nosotros.- me susurró al oído con ternura.
– No quiero que te
pase lo mismo que a Kate, ¿de acuerdo? Yo te protegeré.
Sus palabras me tranquilizaron y me hicieron sentir segura,
tan segura que empecé a leer en qué consistía nuestra prueba:
ESTA PRUEBA CONSISTE EN
QUERER Y SER QUERIDO, EN VER QUÉ DARÍA EL UNO POR EL OTRO. SI NO HABÉIS
ENTENDIDO LA TEORÍA, TRANQUILOS, LO ENTENDERÉIS CON LA PRÁCTICA.
SAWYER, TÚ TE
COLOCARÁS APOYADO EN LA PARED DE EN
FRENTE DEL ORDENADOR, Y TU, CLAIRE, TE COLOCARÁS DOS PASOS
A LA IZQUIERDA DE SAWYER.
Al ver que me había quedado paralizada y temblorosa en el
sitio, Sawyer se acercó y mientras que me da un abrazo me dijo:
-Tranquila, no tengas miedo, todo saldrá bien ¿entendido? No
dejaré que te pase nada malo.- cuando dejé de temblar, me dio un beso de
aprobación en la frente.
Los dos nos situamos en nuestros puestos, donde, de repente,
unas cuerdas nos ataron a unos ganchos clavados en la pared y una vez atados,
empezó la prueba: PRESTAD MUCHA ATENCIÓN
A LO QUE LEÉIS. Y CONTESTAD CON TOTAL SINCERIDAD, QUÉ SERÁ LO QUE DETERMINARÁ
QUIÉN GANE ESTA PRUEBA.
Todos sabíamos que perder la prueba significaba morir en el
intento, así que intentamos responder con la mayor sinceridad posible.
La primera pregunta iba para Sawyer:
1ª PREGUNTA SAWYER:
¿DARÍAS UNA MANO PARA
MANTENER CON VIDA A CLAIRE?
-Por supuesto.- respondió sin pensárselo un segundo.
De repente, salió una sierra eléctrica del armario que fue directa
hacia Sawyer. En el ordenador ponía: ESPERO QUE HAYAS
RESPONDIDO CON SINCERIDAD QUERIDO SAWYER.
Nada más leerlo, la sierra mecánica se aproximó a la mano
derecha de Sawyer, así cortándola y separándola del resto del brazo.
-¡¡AAAY!!- un gran grito de dolor salió de la garganta de
Sawyer.
Yo prefería no mirar ni a su brazo ni a él.
Sin piedad alguna salió la siguiente pregunta que iba
dirigida a mí:
2ª PREGUNTA: ¿DEJARÍAS QUE TE HIRVIESEN
LA PIEL POR
LA VIDA DE SAWYER?
-Él se merece todo.- contesté muy convencida.
Me sentí muy bien con mi contestación hasta que vi venir un
barril de agua hirviendo que dejó caer sobre mí, dejándome casi inconsciente
por el dolor y las quemaduras de la cara, pero tuve fuerzas para leer la
siguiente pregunta, que iba dirigida a Sawyer.
3ª PREGUNTA SAWYER:
ESTA PREGUNTA ES
NECESARIO QUE LA PIENSES CON TRANQUILIDAD, ¿DARÍAS TU VIDA, PARA SALVAR LA DE CLAIRE ?
Sawyer me miró, yo le miré y los dos sabíamos la importancia
de la respuesta a esta pregunta.
-No lo hagas.-dije entre sollozos.
Sawyer me hizo una mueca de sonrisa forzada y me retiró la
mirada.
-Sí, daría la vida por ella sin pensarlo un instante.
-Sawyer, ¡no!
Un cuchillo aterrizó en el estómago de Sawyer, e hizo que se
desangrase poco a poco. Mientras que esto sucedía, le dije un último y primer te quiero.
En el ordenador ponía unas felicitaciones:
ENHORABUENA, HAS PASADO
DE PRUEBA, TE ESPERO EN EL SALÓN PARA LA DEFINITIVA Y ÚLTIMA
PRUEBA.
Cuando llegué al salón vi una mesa, dos sillas y un arma. Y
escuché un estruendoso y ahogado grito femenino. De repente, vi aparecer a
Desmond entre lágrimas.
Le di el abrazo más fuerte que podía darle y mientras le pregunté- ¿Qué ha pasado?
-Todo ocurrió tan rápido…, yo no pude hacer nada…- respondió
Desmond pausadamente.
-Lo importante es que estamos vivos, ¿vale hermanito? – le
dije para tranquilizarle
Me dispuse a leer la última prueba:
ÚLTIMA PRUEBA: TÚ O YO
ESTA PRUEBA ES LA MÁS SENCILLA Y COMPLICADA A LA VEZ.
CADA UNO SE SENTARÁ EN
UNA DE LAS SILLAS. EL MÁS VALIENTE COGERÁ EL ARMA Y TENDRÁ PARA ELEGIR ENTRE DOS OPCIONES: MORIR O
MATAR
QUE COMIENCE LA ÚLTIMA
PRUEBA. Y SUERTE…
Los dos nos abrazamos por última vez y nos sentamos, ocurrió
lo que me esperaba, unas cuerdas nos ataron los pies y una mano a la silla.
Cuando me disponía a ser valiente y coger el arma con la
mano derecha, ya era tarde, mi hermano ya lo había hecho. Tenía la pistola
apuntándole a la cabeza.
-Por favor no lo hagas hermanito -le dije llorando-. Te
quiero.
-Quiero que mis últimos pensamientos y acciones sean las de
haberte salvado, Claire. Te quiero hermanita. Al acabar de pronunciar la
frase, apretó el gatillo y se quedó sin vida encima de la silla.
Un minuto después de haber muerto Desmond, las puertas se
abrieron de par en par. Era “libre”.
Un último mensaje proyectó la pantalla del televisor:
HAS GANADO, PERO… ¿DE
VERDAD TE SIENTES GANADORA Y CON VIDA?
-Muy bien señorita Claire, así que lo que nos está diciendo,
es que un hombre controlaba su casa y le ponía pruebas a usted y a sus amigos para
que acabaran con sus vidas entre ustedes; ¿me equivoco?
-No lo diga como si estuviera loca -digo vacilando.
-Y, ¿cómo es que fue usted la afortunada que salió con vida?-
pregunta el abogado
-No lo sé, ni tampoco quiero saberlo.-respondí con la cabeza
agachada.
-Señorita Claire, encontraron cinco cadáveres en su casa,
tres con heridas de balas, uno con signos de apuñalamiento y, por último, una
chica que murió asfixiada. Y todos eran conocidos de usted.- dice la jueza con
voz acusadora.
-Yo no maté a nadie, le suplico que no me acuse de asesinato
a sangre fría.- digo rompiendo a llorar.
-La jueza solo dice que lo único que tiene con usted son
esas quemaduras.- aclara el abogado con voz burlona.
-¡Yo no maté a mi hermano, no maté a mis amigos y no soy una
asesina!
-Déjeme preguntarle una cosa más…ganó el “juego”, pero…
¿de verdad se siente ganadora y con vida?
Subo la cabeza y le miro fijamente a los ojos, pero no
respondo. Creo que no hace falta que lo haga.
-Ya he oído suficiente. Ya tengo mi veredicto. Claire Separ,
queda declarada…
María Cuesta Serrano, E 2.1
María Cuesta Serrano, E 2.1
miércoles, 13 de enero de 2016
HISTORIAS DE TERROR I
Cualquier excusa es buena para ponerse a escribir, así que, aprovechando festividades paganas y extranjerizantes, como el dichoso halloween, alumnos de 2º de la ESO dieron rienda suelta a su imaginación y a sus bolígrafos. Aquí irán apareciendo algunas de sus historias, disfrutadlas.
LA NIÑERA ATERRORIZADA
Una chica de dieciocho años decidió ofrecerse para cuidar a los niños de su vecino porque salían a cenar, y así ella se ganaría un dinero extra. No sabía que pasaría la peor noche de su vida.
Cuando acostó a los pequeños, de dos y cuatro años, en la habitación de la planta de arriba, ella se sentó en el salón; entonces comenzó a llover. De repente, sonó el teléfono y cuando lo cogió, sonó la voz de un hombre que emitía sonidos extraños. Se asustó y colgó.
Lo que era una simple lluvia se convirtió en tormenta. Volvió a sonar el teléfono, y era el mismo hombre, pero ahora le habló y le dijo que estaba en la habitación de arriba y que la esperaba allí. Empezó a oír gritos y golpes por la casa, estaba aterrorizada. Cuando subió a ver a los niños, se quedó de piedra... La niña estaba muy despeinada y arañaba la pared, y el niño estaba llorando lágrimas de sangre y le gritaba: ¡ABANDONA LA CASA! ¡ABANDONA LA CASA! ¡ABANDONA LA CASA O TE ARRANCAREMOS LOS OJOS COMO HEMOS HECHO CON ÉL!
Se refería a un hombre que estaba en el suelo, tumbado boca abajo en un gran charco de sangre... La chica, aterrorizada, bajó las escaleras envuelta en sudor, cogió el teléfono y llamó a los padres para que volvieran a casa.
Cuando llegaron, subieron las escaleras corriendo, entraron en la habitación de los niños y vieron dos cadáveres en el suelo. Todo estaba lleno de sangre y los niños en sus camas, durmiendo plácidamente como angelitos...
Mónica Martín-Albo, E 2.1
martes, 22 de diciembre de 2015
EL ÁRBOL DE LOS DESEOS PARA 2016
Al Grupo de Convivencia de nuestro instituto se le ocurrió acabar el trimestre y, al mismo tiempo, recibir al nuevo año con un ÁRBOL DE LOS DESEOS.
Dicho y hecho: se dibujó el árbol y se corrió la voz de que había que colgar de sus ramas deseos para el nuevo año. ¡Qué éxito!
Sus ramas se han llenado de deseos pequeños y grandes. Aquí os dejamos una muestra.
Desde el Departamento de Lengua y Literatura, deseamos que todos ellos se cumplan.
Dicho y hecho: se dibujó el árbol y se corrió la voz de que había que colgar de sus ramas deseos para el nuevo año. ¡Qué éxito!
Sus ramas se han llenado de deseos pequeños y grandes. Aquí os dejamos una muestra.
Desde el Departamento de Lengua y Literatura, deseamos que todos ellos se cumplan.
FELIZ 2016
POESÍA
Último día de clase del trimestre (San Pellas, lo llaman) y, sin embargo, un grupo de alumnos ha estado ahí, en la biblioteca, a última hora (más mérito todavía) para escuchar a Escándar Algeet recitar sus poesías.
Y la poesía ha llegado a estos adolescentes como tiene que llegar, directamente, levantando sensibilidades. Ha sido hermoso.
Para aquellos alumnos que estén interesados, dejamos aquí un vídeo donde el autor recita "Un invierno sin sol".
También os dejamos un enlace a su blog:
http://escandar-algeet.blogspot.com.es/
Y no nos resistimos a copiar aquí un poema, porque nos ha llegado al alma.
HASTA NUNCA, PARA SIEMPRE
(Nada.
Otra mujer asesinada.
Nada. Nada. Nada.
Eso es lo que pasa.)
Me da igual tu vida de ninguno cabizbajo
pobre títere necesitado de cuerdas para ahogarte
ahogando
me da igual tu disfraz solitario de lobo sin
dignidad
tu mentira de sonrisa hecha pedazos
tu miedo a ser el menos del uno más
me da igual
tener que pisar tu mierda apagada
o que te mueras en soledad.
Ojalá.
Me das igual.
Tú y todas las desgracias que te puedan llegar a
ocurrir
y que te ocurrirán, no lo dudes, todos nos vamos a
encargar de ello.
De ella.
Y de ti.
Cada gotita de miedo que provoques
traerá toneladas de consecuencias en cada paso que
te atrevas a dar
se te atreves, valiente.
Cada trocito de odio que generes
traerá consigo el amor de sabernos fuertes y
unidos contra ti
el desprecio inerte que formará tu presencia
la indiferencia que alimentarás
el vacío con el que soñarás solo será el principio
de tu nada ausente
de tu tristeza perenne y turbia.
Somos las personas a las que nunca quisiste amar
sólo tener
y hemos traído la palabra vergüenza para
grapártela
en la frente como una idea
en la espalda como un peso
en las piernas como una hoguera.
No hay refugio para tu condena
ni pena donde puedas esconderte.
La limosna de extirpar tu estirpe de herida y
muerte
es nuestra guerra.
La belleza nos protege:
Las queremos vivas.
Las queremos libres.
Las queremos ellas.
Siempre.
lunes, 21 de diciembre de 2015
TEATRO, MUCHO TEATRO
El grupo de teatro Omix ha visitado nuestro instituto para realizar una actuación/performance con los alumnos de 1º de la ESO. Resultó francamente divertido, y algunos alumnos descubrieron sus aptitudes dramáticas.

Ha sido una buena experiencia que ha servido para que nuestros alumnos se acerquen al teatro y a los clásicos.
domingo, 20 de diciembre de 2015
VISITA AL MUSEO ROMÁNTICO
Los alumnos de 4.3 visitaron el día 9 de diciembre el Museo Romántico. Fue una estupenda forma de repasar lo aprendido en las aulas.
sábado, 19 de diciembre de 2015
FERIA DE LA LUZ - RELATOS DE LUZ Y SOMBRA II
Había una niña llamada Darla que vivía en una ciudad en la que solo había odio y nada de alegría. La ciudad era oscura y triste, con habitantes que se odiaban. Un día, Darla decidió irse de allí y se marchó a otra ciudad en la que había paz y alegría.
Había una vez un mundo sombrío, lleno de oscuridad. Pasaron los años y todo seguía perdido en las tinieblas. Pero un día, las tinieblas se abrieron, si hizo la luz y el amor...
Había una vez un hombre que al anochecer vio un bonito y luminoso ángel revoloteando por el oscuro cielo lleno de preciosas estrellas.
Érase una vez una niña que siempre estaba triste, pero un día vino un niño y le dijo: "me alumbra tu tristeza".
Había un hombre oscuro, malvado, terrorífico, que se llamaba El Sombrío. Pero a él no le gustaba, así que se fue en busca de la tranquilidad. En su viaje se encontró con un hombre que, tras adivinar un acertijo, le otorgó la tranquilidad.
El amor condujo su vida a un destino sombrío.
El sentimiento de la inquietud, presente desde tiempos inmemoriales, lo produce un ángel, el ángel del estrés. Cuando te sobrevuela, el sentimiento te acongoja, pero nos podemos librar de él gritando sin medida.
A un niño muy triste lo alumbró un rayo de luz y le dio paz.
Paula siempre estaba muy alegre, pero un día tuvo un problema que le llenó de inquietud: ¡se había roto una uña!
Era lo mismo de todas las noches, el mismo sueño. Ya estaba acostumbrado, pero... ¿a quién le podía gustar aquello? Si por lo menos fuera de sombras o de fantasmas... Pero no, él tenía miedo a otra cosas, a eso que lo atormentaba todas las noches.
Para alejar la tristeza de tu mundo tienes que rodearte de colores luminosos.
Érase un señor lleno de ignorancia, hasta que un día vio una estrella que le dijo que no fuera tan ignorante, y le hizo caso.
Había una vez un campesino que a la luz del crepúsculo decidió plantar un árbol que creciera grande y fuerte cuando apareciera el primer resplandor. El árbol creció grande y fuerte y lo llamaron el Resplandor del Crepúsculo.
En aquel mundo ocupado por personas egocéntricas a las que solo importaba la fama, había una persona diferente. Álvaro deseaba ser invisible, no estar expuesto a las miradas de los demás y así obtener la paz interior.
Sergio era un chico que tenía una tristeza muy grande, hasta que un día encontró el amor. Su amor se llamaba Ainhoa.
Me desperté y hacía un día muy luminoso. La sombra de Isabella, cual camelia, abarcaba toda la habitación. De repente, sonó un ruido...
En la pesadilla había estrellas y en las estrellas había una sombra negra y densa como la sangre. Tenía el brillo característico de unos ojos malignos y, en efecto, lo eran.
viernes, 18 de diciembre de 2015
FERIA DE LA LUZ - RELATOS DE LUZ Y SOMBRA I
Los que querían participar en esta actividad tenían que coger una tarjeta con una palabra con "luz" y otra con una palabra con "sombra", al azar, por supuesto. Con ellas, tenían que componer un microrrelato.
Hubo muchos, muchísimos. Hemos seleccionado algunos.
Cuando estás triste, todo parece sombrío.
De pronto aparece esa persona y te llena de alegría, sobre todo de amor.
Después del crepúsculo, hay un día
luminoso.
Un señor muy alegre tenía una vida muy
tranquila, hasta que empezó el apocalipsis zombi. Estuvo escondido muchos
meses. Esperó a que el mundo acabase y finalmente, decrépito, murió.
Iba yo un día de frío invierno por un
bosque oscuro, de pronto apareció de la nada un coche, miré al cielo para
guiarme, por las estrellas y, al final pude regresar a casa.
Un hada esperaba en su lúgubre cueva.
Estaba triste. Hacía demasiado tiempo que no salía a la luz de la luna. Su
brillo solo se veía por la noche, por eso quería pasar desapercibida. De
repente, un temblor sacudió su escondrijo y la hizo salir. Esto la dejó
embobada, miraba las estrellas y veía la magia de la noche. Olvidó cualquier
peligro y disfrutó de la vida.
Dos chicos entraron en una casa
tenebrosa, se asustaron tanto que nada más ver la puerta corrieron como nunca
al camino que daba a la paz. Los chicos no volvieron a pisar la casa tenebrosa.
Había una vez una estrella que perdió su
paciencia. Cegada por su inquietud, no vio que su paciencia estaba justo
delante.
Había una vez una guerra que duraba y
duraba y jamás se acababa, porque un malvado con un pensamiento sombrío la
hacía durar. Hasta que un día llego la paz.
El viajero intentó defendernos de la
oscuridad pero no pudo. El viajero había caído. La tenebrosidad rondaba por
todas partes hasta que un grupo de solidados consiguió tras un largo trayecto,
revivir al viajero, vencer a la oscuridad y lograr que la paz reinara para
siempre.
Había una vez una niña llamada Cecilia
que vivía en su época de juventud. Era una buena persona, pero sentía un odio
atroz a las personas que la traicionaban. Eso tenía que cambiar…
El anochecer del día 28 de marzo fue muy luminoso, había
mucha gente en las calles. Cuando anocheció, un monstruo apareció.
jueves, 17 de diciembre de 2015
FERIA DE LA LUZ - POEMAS QUE SON LUZ
miércoles, 16 de diciembre de 2015
FERIA DE LA LUZ - CUENTOS DE LUZ
Alumnos de 1º de la ESO escenificaron el cuento popular tailandés La luciérnaga.
En un bosque de la exótica Tailandia vivía una numerosa familia de
luciérnagas. Su casa era el tronco de un enorme árbol lampati, el más viejo de
todo el país. Por la noche las luciérnagas salían del árbol para iluminar la
noche con su tenue luz, parecían pequeñas estrellas danzantes. Jugaban entre
ellas y creaban figuras en el aire, los pocos que podían ver ése espectáculo
por algún casual quedaban anonadados ante tal despliegue de belleza y luces.
Pero no todas las luciérnagas estaban contentas, una de ellas, la más
pequeña, se negaba a salir del lampati para volar. Se quería quedar en casa día
tras día y pese a que toda su familia la intentaba convencer, ella no quería le
dijesen lo que dijesen.
Toda su familia se la miraba
preocupada, sobretodo sus padres:
-
¿Porqué nuestra hija no vuela con nosotros? Me gustaría que volara con nosotros
y no se quedara en casa – decía su madre.
-
Tranquila, mujer. Verás como dentro de poco se le pasa y volará con nosotros –
la calmaba su padre.
Pero
pasaron los días y la pequeña luciérnaga seguía sin querer salir del
árbol lampati. Una noche, con todas las luciérnagas poblando el cielo nocturno
del bosque, su abuela se quedó en el árbol para razonar con ella. Con su
delicada voz le dijo a su nieta:
- ¿Qué
te pasa, mi niña? Nos tienes preocupados a todos, ¿Por qué no sales con
nosotros por la noche a divertirte volando?
- No
me gusta volar – respondió tajante la pequeña
-
Somos luciérnagas, es lo que hacemos mejor. ¿No quieres volar mostrando tu luz
e iluminando la noche? – le insistió la abuela.
- La
verdad es que… Lo que me pasa es que… - comenzó a explicar la pequeña – Tengo
vergüenza. No tiene sentido que ilumine nada si la luna ya lo hace. No me podré
comparar nunca ella, soy una chispa diminuta a su lado.
Su
abuela la miraba con ojos enternecidos escuchándola atentamente, cuando su
nieta hubo acabado la consoló con una sonrisa que la tranquilizo:
- Niña
mía, si salieras con nosotros verías algo que te sorprendería. Hay cosas de la
luna que aún no sabes…
- ¿Qué
es lo que no sé de la luna que todos sabéis? – preguntó la luciérnaga pequeña
con curiosidad.
- Pues
que la luna no siempre brilla de la misma forma. Depende de la noche brilla
entera o la mitad. Incluso hay días que sólo brilla una pequeña parte o se
esconde y nos deja todo el trabajo a nosotras las luciérnagas.
- ¿De
veras? ¿Hay días que no sale? – preguntó la pequeña con la boca abierta por la
sorpresa.
- Te
lo prometo querida nieta – le siguió explicando -. La luna cambia con
frecuencia.
- ¡Te
lo prometo querida nieta! —continuó explicando la abuela—. La luna cambia
constantemente. Hay veces que crece y otras que se hace pequeña. Hay noches en
que es enorme, de color rojo, y otros días en que se hace invisible y
desaparece entre las sombras o detrás de las nubes. En cambio tú, pequeña
luciérnaga, siempre brillarás con la misma fuerza y siempre lo harás con tu
propia luz.
martes, 15 de diciembre de 2015
FERIA DE LA LUZ - CUENTOS DE LUZ
Alumnos de 2.1 leyeron el cuento de Gabriel García Márquez La luz es como el agua.
En Navidad los niños volvieron a
pedir un bote de remos.
-De acuerdo
-dijo el papá, lo compraremos cuando volvamos a Cartagena.
Totó, de nueve
años, y Joel, de siete, estaban más decididos de lo que sus padres creían.
-No
-dijeron a coro-. Nos hace falta ahora y aquí.
-Para
empezar -dijo la madre-, aquí no hay más aguas navegables que la que sale de la
ducha.
Tanto
ella como el esposo tenían razón. En la casa de Cartagena de Indias había un
patio con un muelle sobre la bahía, y un refugio para dos yates grandes. En
cambio aquí en Madrid vivían apretados en el piso quinto del número 47 del
Paseo de la Castellana. Pero al final ni él ni ella pudieron negarse, porque
les habían prometido un bote de remos con su sextante y su brújula si se
ganaban el laurel del tercer año de primaria, y se lo habían ganado. Así que el
papá compró todo sin decirle nada a su esposa, que era la más reacia a pagar
deudas de juego. Era un precioso bote de aluminio con un hilo dorado en la
línea de flotación.
-El
bote está en el garaje -reveló el papá en el almuerzo-. El problema es que no
hay cómo subirlo ni por el ascensor ni por la escalera, y en el garaje no hay
más espacio disponible.
Sin
embargo, la tarde del sábado siguiente los niños invitaron a sus condiscípulos
para subir el bote por las escaleras, y lograron llevarlo hasta el cuarto de
servicio.
-Felicitaciones
-les dijo el papá ¿ahora qué?
-Ahora
nada -dijeron los niños-. Lo único que queríamos era tener el bote en el
cuarto, y ya está.
La
noche del miércoles, como todos los miércoles, los padres se fueron al cine.
Los niños, dueños y señores de la casa, cerraron puertas y ventanas, y
rompieron la bombilla encendida de una lámpara de la sala. Un chorro de luz
dorada y fresca como el agua empezó a salir de la bombilla rota, y lo dejaron
correr hasta que el nivel llego a cuatro palmos. Entonces cortaron la
corriente, sacaron el bote, y navegaron a placer por entre las islas de la
casa.
Esta aventura
fabulosa fue el resultado de una ligereza mía cuando participaba en un
seminario sobre la poesía de los utensilios domésticos. Totó me preguntó cómo
era que la luz se encendía con sólo apretar un botón, y yo no tuve el valor de
pensarlo dos veces.
-La
luz es como el agua -le contesté: uno abre el grifo, y sale.
De
modo que siguieron navegando los miércoles en la noche, aprendiendo el manejo
del sextante y la brújula, hasta que los padres regresaban del cine y los
encontraban dormidos como ángeles de tierra firme. Meses después, ansiosos de
ir más lejos, pidieron un equipo de pesca submarina. Con todo: máscaras,
aletas, tanques y escopetas de aire comprimido.
-Está
mal que tengan en el cuarto de servicio un bote de remos que no les sirve para
nada -dijo el padre-. Pero está peor que quieran tener además equipos de buceo.
-¿Y
si nos ganamos la gardenia de oro del primer semestre? -dijo Joel.
-No
-dijo la madre, asustada-. Ya no más.
El
padre le reprochó su intransigencia.
-Es
que estos niños no se ganan ni un clavo por cumplir con su deber -dijo ella-,
pero por un capricho son capaces de ganarse hasta la silla del maestro.
Los
padres no dijeron al fin ni que sí ni que no. Pero Totó y Joel, que habían sido
los últimos en los dos años anteriores, se ganaron en julio las dos gardenias
de oro y el reconocimiento público del rector. Esa misma tarde, sin que
hubieran vuelto a pedirlos, encontraron en el dormitorio los equipos de buzos
en su empaque original. De modo que el miércoles siguiente, mientras los padres
veían El último tango en París, llenaron el apartamento hasta la altura
de dos brazas, bucearon como tiburones mansos por debajo de los muebles y las
camas, y rescataron del fondo de la luz las cosas que durante años se habían
perdido en la oscuridad.
En
la premiación final los hermanos fueron aclamados como ejemplo para la escuela,
y les dieron diplomas de excelencia. Esta vez no tuvieron que pedir nada,
porque los padres les preguntaron qué querían. Ellos fueron tan razonables, que
sólo quisieron una fiesta en casa para agasajar a los compañeros de curso.
El
papá, a solas con su mujer, estaba radiante.
-Es
una prueba de madurez -dijo.
-Dios
te oiga -dijo la madre.
El
miércoles siguiente, mientras los padres veían La Batalla de Argel , la
gente que pasó por la Castellana vio una cascada de luz que caía de un viejo
edificio escondido entre los árboles. Salía por los balcones, se derramaba a
raudales por la fachada, y se encauzó por la gran avenida en un torrente dorado
que iluminó la ciudad hasta el Guadarrama.
Llamados
de urgencia, los bomberos forzaron la puerta del quinto piso, y encontraron la casa
rebosada de luz hasta el techo. El sofá y los sillones forrados en piel de
leopardo flotaban en la sala a distintos niveles, entre las botellas del bar y
el piano de cola y su mantón de Manila que aleteaba a media agua como una
mantarraya de oro. Los utensilios domésticos, en la plenitud de su poesía,
volaban con sus propias alas por el cielo de la cocina. Los instrumentos de la
banda de guerra, que los niños usaban para bailar, flotaban al garete entre los
peces de colores liberados de la pecera de mamá, que eran los únicos que
flotaban vivos y felices en la vasta ciénaga iluminada. En el cuarto de baño
flotaban los cepillos de dientes de todos, los preservativos de papá, los pomos
de cremas y la dentadura de repuesto de mamá, y el televisor de la alcoba
principal flotaba de costado, todavía encendido en el último episodio de la
película de media noche prohibida para niños.
Al final del
corredor, flotando entre dos aguas, Totó estaba sentado en la popa del bote,
aferrado a los remos y con la máscara puesta, buscando el faro del puerto hasta
donde le alcanzó el aire de los tanques, y Joel flotaba en la proa buscando
todavía la altura de la estrella polar con el sextante, y flotaban por toda la
casa sus treinta y siete compañeros de clase, eternizados en el instante de
hacer pipí en la maceta de geranios, de cantar el himno de la escuela con la
letra cambiada por versos de burla contra el rector, de beberse a escondidas un
vaso de brandy de la botella de papá. Pues habían abierto tantas luces al mismo
tiempo que la casa se había rebosado, y todo el cuarto año elemental de la
escuela de San Julián el Hospitalario se había ahogado en el piso quinto del
número 47 del Paseo de la Castellana. En Madrid de España, una ciudad remota de
veranos ardientes y vientos helados, sin mar ni río, y cuyos aborígenes de
tierra firme nunca fueron maestros en la ciencia de navegar en la luz.
Gabriel García Márquez
lunes, 14 de diciembre de 2015
FERIA DE LA LUZ - EL RINCÓN DE LAS PALABRAS ILUMINADAS
Con esta actividad intentamos iluminar esas palabras que se van apagando, esas palabras que ya solo se escuchan en los pueblos y en boca de los mayores. Aparecieron palabras como ZARCILLOS, PERCOCHADO, ALJOFIFA, ALCANCÍA, HERRETE, SAYA, SAYUELA COLMADO, ULTRAMARINOS...
domingo, 13 de diciembre de 2015
FERIA DE LA LUZ - ILUMINAMOS A LAS MUJERES
Los alumnos de 2.3 realizaron con Sara, su profesora de Historia, una línea del tiempo larga, muy larga. Alumnos de otros cursos fueron rastreando por la historia a todas esas mujeres que suelen quedarse a oscuras, olvidadas, sepultadas por la sombra de un mundo pensado por y para hombres. Escribieron sus biografías y crearon unos soles amarillos y luminosos con sus nombres.
La actividad consistía en poner cada sol-mujer en la época que le correspondía. Casi siempre acertaron.
Colgamos las biografías, como ropa al sol, para airearlas bien.
La actividad consistía en poner cada sol-mujer en la época que le correspondía. Casi siempre acertaron.
Colgamos las biografías, como ropa al sol, para airearlas bien.
sábado, 12 de diciembre de 2015
LA FERIA DE LA LUZ
Los días 11, 12 y 13 de noviembre nuestro instituto abrió sus puertas para mostrar la luz, vista desde varios primas. Fue nuestra aportación a la XV Semana de la Ciencia.
Fueron varias semanas de trabajo de profesores y alumnos. Muchos departamentos participaron, y fue hermoso crear algo en común. Atrapamos sombras, aprendimos a mirar por un microscopio, medimos nuestra altura midiendo nuestra sombra, creamos arte con luz...
Ofrecemos aquí algunas imágenes de aquellos días y, poco a poco, irán apareciendo las actividades de nuestro departamento.
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